Amo la Navidad.


Estando tan próximas las fiestas decembrinas, en esta ocasión haré un paréntesis entre los temas inmobiliarios que nos ocupan para platicarles que me encanta el renacer de la primavera, la calidez del verano y los colores del otoño, pero en el invierno… Amo la Navidad.

Si amigos y amigas de Oportunidades Inmobiliarias, ¡Amo la Navidad!. Las luces parpadeantes y las decoraciones. El olor de un verdadero árbol de pino con sus hoja espigadas cargado de adornos y en su punta una brillante estrella. Las guirnaldas y las luces que cuelgan de todo, desde balcones, barandillas de escaleras, ventanas y hasta en chimeneas. Las medias rojas, los caramelos, las velas aromáticas, y los deliciosos olores de la canela y manzanas que no pueden faltar.

Me encantan los regalos y las tarjetas con buenos deseos, los abrazos y las reuniones de amigos, disfruto enormemente del tiempo con mi familia, adoro las tradiciones y definitivamente me declaro adicta del menú que se prepara en esta época del año, y como estoy en México les cuento que entre otras cosas, aquí se acostumbra preparar un ponchecito de frutas (Con piquete), romeritos, bacalao, ensalada, pavo, pollo, tamalitos, y cuando la cartera lo permite, pues algún postrecito como pudin, pastel, galletitas y otras delicias que bien valen el pecado de romper la dieta (Ya en enero Dios dirá).

También me gustan los villancicos y en general toda la música navideña, pero tengo una selección muy personal que no puedo dejar de escuchar durante esta temporada, sin ella no estaría completa mi Navidad, como para muestra un botón, aquí les dejo una de mis preferidas y con ella, mis mejores deseos por que tengan una muy feliz Navidad en compañía de sus seres queridos y un próspero Año Nuevo!

 Con Frank Sinatra "Have Yourself a Merry Little Christmas".





Diana Reyes 

Oportunidades Inmobiliarias 

Potenciando a nuestros prospectos (4)

Benjamín Cortés, lector frecuente de este blog, después de revisar la nota anterior referente a  "El cliente siempre tiene la razón" nos pide ideas o sugerencia para preparar sus argumentos ante los posibles comentarios negativos de algunos prospectos hacia los inmuebles que él está ofreciendo. Para responderle mis queridos amigos, espero que entre todos lo ayudemos compartiendo buenas experiencias y los invito a utilizar el espacio de comentarios al final de la nota.

Por lo pronto aquí dejo algunas ideas:

Al recibir a un visitante, después de darle la bienvenida y proporcionar nuestro nombre al mismo tiempo que extendemos nuestra mano para dar el saludo convencional, podemos avanzar hacia el interior de la casa aprovechando la ocasión para realizar un comentario a manera de introducción.

El concepto principal a abordar en este momento será clave para desarmar al visitante con relación a varias de las observaciones negativas que pudiera realizar.

En lo particular, me funciona bien responder a la pregunta, ¿Por qué esta propiedad es una buena oportunidad?

(Precio, ubicación, tipo, zona, uso, antecedentes, perspectivas, etc.)

Si usted no tiene esa respuesta, mejor ni lo lleve a ver esa propiedad. Tome en cuenta que con frecuencia lo que para uno es conveniente para otra persona puede ser todo lo contrario.

Posteriormente, si al realizar el recorrido el visitante señala algún aspecto en forma negativa, acepte su comentario con amabilidad y en lugar de intentar negarlo o justificarlo, podría aceptarlo amablemente diciendo “SI, ES CIERTO”,  pero acompáñelo con una aclaración corta que pudiera iniciar con un “SIN EMBARGO…” (Esto le permite…, de esta mera…, la ventaja es…, lo bueno es que…, gracias a ello se puede…, etc.)

No olvide que una moneda tiene dos caras y que en todo lo negativo siempre hay algo positivo que se puede aprovechar. Hágale ver las ventajas que puede obtener.






Potenciando a nuestros prospectos (3)


Partiendo de la idea de que… "El cliente siempre tiene la razón", un buen vendedor de bienes raíces siempre está preparado para responder adecuadamente ante los:

Posibles comentarios desfavorables del cliente
hacia la propiedad o la zona.

Aquí algunos ejemplos:

  1. Edad de la casa.
  2. Ventanería.
  3. Carpintería.
  4. Acabado de los muros de marmolina (sucios)
  5. Falta de cisterna.
  6. Vidrios rotos.
  7. Mármol de la fachada deteriorado.
  8. La cercanía de las escuelas.(tráfico y ruido)
  9. Estado de la cocina.
  10. El precio.

El estar conscientes de las desventajas que para algunas personas pudiera tener nuestra propiedad podría convertirse en un elemento a nuestro favor y no en contra, esto nos da la oportunidad de anticiparnos a sus comentarios y presentar estos aspectos minimizados o en su verdadera dimensión, o quizás para mostrarlos como lo son algunos de ellos, una ventaja para quien compra.

Muchas veces los posibles clientes realizan observaciones incorrectas, o poco racionales en relación con algún aspecto de la propiedad, sin embargo, como todo en la vida, las cosas pueden tener dos caras, no intente negar o discutir sobre algún aspecto negativo de la propiedad, eso irrita y es desgastante, mejor ayúdelo a observar el lado positivo.

Tener la ocasión de atajar sus posibles señalamientos, al dar con anticipación los argumentos hacia aspectos que a simple vista pudieran parecer disfuncionales, deteriorados, descuidados o faltos de mantenimiento, viejos o simplemente pasados de moda, representa la ocasión ideal para desarmar a quien con una actitud defensiva pretende aparentar exigencia, escudriñando lo más que pueden los defectos con la finalidad de tener argumentos que le ayuden a negociar en su momento un precio ventajoso.

Pongámonos en sus zapatos, pero al mismo tiempo evitémonos la situación de tener que justificar o dar explicaciones por todo aquello que pudiera observarse como una condición desfavorable de la propiedad. No lo olvide…

¡El Cliente siempre tiene la razón!







¿Vender en época de elecciones?


Para dar respuesta a Matias Romero, un lector que nos escribe desde la hermosa ciudad de Piedras Negras en el estado de Coahuila, aquí, en México; él me pregunta acerca de cómo tazar el precio de una propiedad que está pensando vender, y me he permitido escribir esta pequeña nota que puede servir de referencia para otros lectores que estén en esta misma situación.

En primer término, hay que considerar que en México estamos en época de elecciones y no sabemos cómo van a quedar las cosas, tome en cuenta que actualmente la decisión electoral esta divida básicamente en dos propuestas de gobierno muy diferentes. Una que busca avanzar sobre el modelo económico actual y que ofrece una gran posibilidad de que las cuestiones económicas mejoren, y otro que propone un viraje total, de un modelo comercial abierto a uno cerrado, con argumentos populistas que representan un nivel alto de riesgo.

Cuando vamos a definir el precio de una propiedad que se quiere vender partimos de la premisa de que “El valor y el precio, son cosas distintas.”

“El valor es relativo porque es personal, el precio es absoluto porque se determina por la cantidad de recursos que se necesitarían para volver a producir la misma cosa, y se establece con base en la comparación y el mercado.”

¿Vender en época de elecciones?

Si decide fijar el precio de venta antes de conocer el resultado de la elección, corre el riesgo de quedar fuera de las condiciones del mercado resultantes de este proceso y podría estar muy alto para los posibles compradores, o quedar en una proporción demasiado reducida en la que después de vender, nunca podrá comprar una cosa equivalente.

Mi sugerencia es, si puede esperar, espere a que la turbulencia del cambio de gobierno mengüe, ya falta poco y esto podría despejar muchas dudas, tanto para los posibles compradores, como para el vendedor, quien al fin de cuentas es el que corre el mayor riesgo.

Por otra parte, si tiene alguna presión y no puede esperar, valore establecer en el precio algunas alternativas de protección, por ejemplo, moverlo conforme al tipo de cambio del peso al dólar, o ajustarlo conforme a la inflación que se presente en el tiempo que tarde la venta, en ambos casos, con base en los índices oficiales establecidos por el Banco de México.

Para terminar, dejo aquí algunas notas que escribí anteriormente y que hacen referencia a como determinar el precio de una propiedad. Espero le sean de utilidad: